Visita de Fox trae esperanza, desilusión
El día de trabajo el miércoles fue muy distinto para las hermanas Magda y Adriana González que han trabajado por tres años para G&G Orchards en el Valle de Yakima al lado de su madre Teresa, 42, que también trabaja en la empacadora.
Normalmente las hermanas y la madre González empacan manzanas desde de las 8 del mañana hasta las 4 o 5 de la tarde, pero el día marco otra rutina cuando llego el presidente de México Vicente Fox con su servicio secreto, su esposa y la gobernadora del estado de Washington Chris Gregoire a visitar el rancho de los dueños Garcías.
Las líneas de la empacadora donde trabajan las señoritas González fueron paradas por casi una hora para que ellas y el resto de los trabajadores pudieran recibir el presidente Fox en el rancho. Fox también tuvo la oportunidad de recorre la empacadora, saludar y conversar con los trabajadores.
– [Me] da gusto de verlo,– dice Magda de 18 años. Su hermana, que tiene 16 años, han trabajado con los Garcías hace tres años.
Esta comparencia sorprendió muchos otros trabajadores. Muchas de las mujeres que sorteaban las manzanas estaban vestidas con sus mejores telas y tacones. Esperaban el presidente con sonrisas y nudos en el estomago, incluyendo Magda y Adriana.
Además de las sonrisas, los trabajadores tenían esperanzas que Fox tuviera soluciones para problemas que afectan los campesinos e inmigrantes que viven en este país.
– [Me] da gusto que va venir [el presidente Fox], para ver de que se trata eso de [lo que habla] la gente deinmigración – dice José Luis.
A través de unas calculaciones, se cree que 70 por ciento del trabajo agricultor es hecho por indocumentados.
José Luis, cuyo apellido no se menciona por proteger su identidad como indocumentado, vinó a Yakima hace seis años desde el estado de Michoacán en México y comienzo a trabajar con los Garcías desde su llegada.
José Luis no estuvo satisfecho con el discurso de Fox porque no habló mucho sobre los temas de inmigración, sino que habló mucho de la educación y el comercio extranjero.
– Me gustaría que hablaran un poco más acerca de los papeles. Se trataron muy poquito de la inmigración – dice José Luis.
Representas del sector Latino pedieron al presidente que ayudara poner fin a las injusticias, racismo y actitud ante-inmigrante a través de reformas justas.
Don Tomas Villanueva, que fue anteriormente un oficial del grupo Campesinos Unidos dice que actualmente los inmigrantes son los que más están sufriendo de miseria y injusticias.
– Ellos son los más afectados horita en términos de abusos – dice Villanueva.
– Nuestra gente tiene que vivir escondida mirando tras su hombro. Es una vida muy triste – dice Villanueva.
Para resolver la situación con la inmigración y la discusión que esta presente en el Congreso, las personas necesitan que respetar la soberanía del gobierno. Él confía que el Congreso va ser la mejor decisión para los Estados Unidos.
Aunque el presidente habló poco de la inmigración, personas como Villanueva quieren que su visita vaya dar nuevas esperanzas para mexicanos en los Estados Unidos. El hecho que viene el presidente mexicano al Valle de Yakima tiene significado, dice Villanueva.
La visita no fue solamente experiencia nueva para los trabajadores y los dueños, sino que fue la primera vez que el Valle de Yakima ha tenido la presencia de un presidente extranjero. La visita fue anunciada la semana pasada y organizada por la oficina del la gobernadora Gregoire.
Es algo emocionante y un honor representar el Valle de Yakima, dice el dueño René García sobre la llegada del presidente. Los Garcías dicen que fueron escogidos para la visita por ser uno de los pocos ranchos hispanos.
García y su esposa Carmen tomaron la oportunidad de pederle a Fox ayuda con los impuestos de productos importados á México.
– Fox necesita ayudarnos. Alguien necesita ayudarnos porque nuestro gobierno no lo esta haciendo – dijo René García.
Actualmente, G&G Orchards paga un 46 por ciento de impuestos para las manzanas exportadas a México, dice René García. Con esos impuestos, la empacadora pierde cuatro dólares.
Fox fue invitado a Yakima en intentos de estimular el gobierno mexicano que remueva los altos impuestos del importe de manzanas estadounidenses y para que conozca el trabajo y las vidas difíciles de los inmigrantes mexicanos, dijo la gobernadora Gregoire al grupo de 300 personas invitadas que se reunieron afuera de la empacadora. Varias de las personas que eran dirigentes agricultores o de servicios latinos fueron invitadas por la familia García y el consultado de México en Seattle.
Si el gobierno Mexicano podría remover la tarifa fuera más fácil para emplear mexicanos en los ranchos en el Estados Unidos.
– Todos queremos seguir ayudando a México y a nuestras familias que vienen de allá [para los Estados Unidos] – dice Carmen García.